Tuesday, June 9, 2015

Bajo la abrumadora indiferencia de la Naturaleza

“La suma total de sufrimiento cada año en el mundo natural trasciende toda contemplación decente. En el tiempo que me toma componer esta frase, miles de animales están siendo devorados vivos, otros escapando por sus vidas, o gimiendo de terror, otros tantos están siendo lentamente consumidos por voraces parásitos desde su interior, miles de otras criaturas están muriendo de inanición, de sed, y de enfermedades.  Así debe ser.   Si allí alguna vez hay alimento suficiente, ese mero hecho automáticamente conducirá a un incremento en la población hasta que la condición natural de inanición y sufrimiento sea restaurado. En un universo de electrones y genes egoístas, de fuerzas físicas ciegas y de  replicación genética, algunas personas quedaran heridas, otras tendrán mejor suerte, sin que pueda encontrarse ritmo, ni razón, ni justicia alguna.  El universo que observamos tiene precisamente las propiedades que deberíamos esperar cuando no hay, a fin de cuentas, ningún diseño, ningún propósito, ninguna maldad, ninguna benevolencia, nada, excepto una despiadada indiferencia.” --Richard Dawkins, Richard Dawkins, River Out of Eden: A Darwinian View of Life
 Un buitre espera pacientemente que un niño Africano muera de hambre para devorarlo. (Foto:  Kevin Carter en 1993-94)
 
La noción de lo “natural” y lo “artificial” son en sí mismas, nada mas que artificios para describir una de las formas que la mente humana organiza la información en categorías. 

Generalmente, se cree que si un producto tiene solamente ingredientes “naturales” u “orgánicos” es mucho más saludable y seguro que otro con algún ingrediente “artificial”, o protegido por insecticidas. Publicistas y mercadólogos conocen muy  bien esta tendencia consumidora y en gran parte, es por ellos la extensa difusión de la idea con frases como “100% Natural”, “completamente orgánicos”, o “sin preservativos artificiales”. Pero “la Naturaleza”, como escribió Bertrand Russell, “es en sí misma neutral, no es buena ni es mala, no merece ni admiración ni censura. Somos nosotros quienes creamos valor, y son nuestros deseos lo que le otorga valor.”  Y me siento confiado de agregar que la Naturaleza, en mi observación, tampoco es sabia, ni justa.


El Mito de los alimentos naturales/orgánicos: ¿Qué hay de cierto?

Empujada por la credulidad del consumidor, la pequeña granja de alimentos “orgánicos” se ha transformado en una industria absorbida por “Big Business/Big Food Business”.  Una cosa cierta es que el alimento orgánico se ha convertido en un negocio enormemente lucrativo para la “Gran Industria de Comestibles”, con “Precios-Premium” que dejan “Ganancias-Premium” en las estanterías de los supermercados. Esa imagen de una industria con vacas satisfechas pastando despreocupadas en verdes colinas de granjas familiares, es en su mayor parte pura fantasía. Mejor dicho, es puro mercadeo. La “Gran Industria de Comestibles” ha engendrado la “Gran Industria Orgánica”.

Un meta-análisis conducido por investigadores de la Universidad de Stanford, publicado en septiembre del 2012 en Anales de Medicina Interna, concluyó----para consternación de naturistas, ecologistas, y otros interesados en la híper-inflada industria de alimentos orgánicos----que “la literatura científica publicada carece de evidencias para demostrar que los alimentos orgánicos sean significativamente más nutritivos que los alimentos convencionales.”  Con excepción de niveles más altos de fósforo en vegetales orgánicos, y pequeños indicios sugiriendo un  mayor nivel de  ácidos grasos (omega-3) en leche orgánica, ninguna diferencia significativa fue encontrada entre los niveles de nutrientes de los alimentos orgánicos y los  convencionales.  Los alimentos orgánicos contienen trazos de pesticidas, pero no más altos que los establecidos dentro de los límites de seguridad aceptables.

De modo semejante, un meta-análisis realizado en 2007 por la Fundación Británica de Nutrición, no encontró diferencias entre el perfil nutriente de alimentos orgánicos y los convencionales.  Pero se encontró evidencia de niveles más altos de vitamina C en algunos  productos orgánicos como las papas.  Algunos de los estudios analizados revelaron que las carnes orgánicas contenían un nivel alto de contaminantes como salmonela o enterococcus, y además, una menor resistencia a los antibióticos.
(Fuente: Smith-Spangler C,  Brandeau ML, Hunter GE, Bavinger JC, Pearson M, Eschbach PJ, Sundaram V, Liu H, Schirmer P,  Stave C, Olkin I, Bravata DM. Are organic foods safer or healthier than conventional alternatives?: A Systematic Review. Annals of Internal Medicine. 2012;157(5):348-66.


Ser Natural--Como preparar tu propio su propio remedio homeopático

Crease o no, Elaine Lewis, de Hpathy.com—el mayor portal homeopático del mundo—una apasionada homeópata graduada de Robin Murphy's Hahnemann Academy of North America, muestra cómo hacer nuestros propios recetas homeópatas cuando no tenemos acceso inmediato a un verdadero Homeópata profesional.  Esta es su prescripción simplificada. (Para confirmar la fuente y detalles, visitar  http://hpathy.com/homeopathy-papers/how-to-make-your-own-remedy/):

“Si su problema es el aire contaminado o los pólenes en el aire, usted puede poner una taza de agua afuera por algunos días y la puede dejar que coleccione cualquier cosa que está en el aire (asegúrese que el agua no se evapore mientras está afuera). Así puede comenzar  a fabricar un remedio con esa agua.  Si usted está enfermo de algo que comió, deje caer una parte de esa comida en media taza de agua, agítela una  pocas veces, y haga su remedio con esa agua.  ¡Las posibilidades son infinitas!  ¡Recuerde que cualquier cosa que provoque una enfermedad, esa misma cosa puede curarle con dosis homeopáticas!  Ahora, si usted está listo, aquí están las instrucciones:


Consiga una botella pequeña de agua mineral.


Vierta la mitad del agua y guárdela. Ahora usted tiene la mitad de la botella con agua. Eche un poquito de lo que usted está tratando de curarse--digamos para clarificar, que usted quiere hacer un  “Remedio Homeopático contra la Listeriosis”  porque bebió un vaso de leche no pasteurizada que le ha hecho enfermar. Así pues, su botella ahora debería consistir en una solución de 90 partes de agua y 10 partes más o menos, de esa leche contaminada.


Sacuda esta solución líquida unas 40 veces contra la palma de su mano y luego registre el procedimiento en un papel con la notación  “leche 1X”.  Usted ahora tiene la leche en la potencia de 1X, lo que significa que la sustancia que le hizo enfermar está en una dilución de 10. ¡Esta es la primera dilución!



Ahora descarte el 90% de esta solución y llene la botella otra vez hasta la mitad con más agua destilada, sacuda otras 40 veces, y registre esta mezcla como “2X” (para recordar que ya ha reabastecido de agua y sacudido 2 veces). Ahora descarte otra vez el 90%, vierta hasta la mitad con agua de  recambio y sacuda 40 veces, registrando la operación como "3X". Continúe de este modo hasta que haya alcanzado una dilución de 12X, o 30X, según la potencia que su caso requiera.  Almacene la solución en la heladera. Sacuda la botella antes de tomar cada dosis.”

¿Suena absurdo? ¡Lo es!

Los 4 Pilares de la Homeopatía

La Homeopatía se basa en 4 principios fundamentales:

1.- El “Dinamismo Vital”. Una propiedad natural del organismo que cura los daños producidos por las enfermedades. Las enfermedades no son causadas por agentes físicos sino por la falta de armonía en la “fuerza vital” (?). Así por ejemplo, la tuberculosis no es causada por el Bacilo de Koch sino por un desequilibrio del espíritu. 

2.- La  Ley de Similitud. Esta ley establece que lo semejante se cura con lo semejante (similia similibus curantur), es decir,  los sustancias tóxicas que producen una enfermedad en alguien sano, pueden ser usados para curar a pacientes de esa enfermedad. Por esto, los remedios homeopáticos se formulan con sustancias que  provocan las mismas enfermedades que se busca curar, sólo que en dosis extremadamente diluidas.

3.- Dilución Extrema. Un remedio homeopático sigue un proceso llamado dinamización o potenciación.  Partiendo de la sustancia original, se la diluye progresivamente y entre cada dilución se sacude contra un cuerpo elástico como la mano. Según los homeópatas, estas sacudidas, transfieren al agua parte de la “esencia espiritual” de la sustancia original. Para rebatir el hecho que con las sucesivas diluciones en el agua desaparecen todas las moléculas de la sustancia original, la homeopatía ha creado un cuarto principio considerado la “piedra filosofal” de la homeopatía moderna: La Memoria del Agua.
 
4.- La Memoria del Agua es una supuesta propiedad “descubierta” por Jacques Benveniste en 1988, según la cual las moléculas del agua almacenan las propiedades curativas de un compuesto sometido a diluciones en serie durante su preparación, aun cuando no quede  ni una molécula del compuesto activo. Pero... el agua recuerda… 
 
Hasta el presente, sin embargo, todos los intentos de reproducir los resultados propuesto por Benveniste en condiciones de doble ciego han fracasado y la comunidad científica rechaza este concepto ya que el agua líquida no forma estructuras ordenadas que duren más de unas fracciones de nanosegundos,  si es que lo hacen.

De acuerdo con esta hipótesis, si nosotros diluimos sucesivamente gasolina en agua, la sustancia que obtenemos al final--básicamente agua--debería ser combustible y solucionar un grave problema de la humanidad.  ¿Alguien querría intentarlo?
(Fuentes: 
Scrimgeour, H.J. 2007. Water memory tests all wet: A reassessment of the Benveniste experiments by a DVM. Association for Science and Reason (August 8). Available online at www.scienceandreason.ca/pseudoscience/alternativemedicine/water-memory-tests-all-wet/.

P. Ball. Nature. "Here lies one whose name was writ in water..."

 http://www.nature.com/news/2007/070806/full/news070806-6.html

Cowan ML, Bruner BD, Huse N, et al. (2005). “Ultrafast memory loss and energy redistribution in the hydrogen bond network of liquid H2O”. Nature 434 (7030): 199–202. doi:10.1038/nature03383. PMID 15758995.

J. Maddox; J. Randi, W. W. Stewart (28 de julio de 1988). “High-dilution" experiments a delusion” (PDF). Nature 334 (6180): 287–290. doi:10.1038/334287a0. PMID 2455869.

Singh, S., & Ernst, E. (2008). Trick or Treatment? Alternative Medicine on Trial. Bantam Press, London.

La breve historia de la Memoria del Agua

El auge y decadencia de la “memoria del agua” esta resumida en estos 10 minutos de video “El fraude de la Homeopatía: La prueba 2/5”.  Disfrútenlo, y saquen sus propias conclusiones.

Los proponentes y defensores de la homeopatía se apoyan completamente en estos principios, manteniendo la noción que las sustancias homeopáticas, siendo "naturales", inducen en el cuerpo ciertos procesos naturales beneficiosos--pero inexplicados--mientras que la medicina moderna es artificial y dañina.  Con esta creencia llevada al extremo, algunas personas llegan inclusive a rechazar tratamiento médico para ellas mismas o para personas a su cargo, convencidas que, mientras las sustancias homeopáticas son naturales y sanas, las "artificiales" son dañinas.

Veamos, como un ejemplo entre muchos,  el caso de Ryan Alexander Lovett, niño canadiense de 7 años, quien muere porque su madre, Tamara Lovett, decidió tratarle una infección mediante homeopatía en vez de acudir al médico. Según la autopsia, la muerte fue causada por una infección de Estreptococos tipo A, una infección que podría haber sido fácilmente tratada mediante antibióticos como la penicilina. La madre,  creyente de las terapias alternativas, no había llevado a su hijo ni una sola vez al médico.  Tamara ha sido acusada de negligencia criminal pues en Canadá es delito negar a los hijos comida, alojamiento, cuidados, o atención médica. (Fuente: >Calgary Herald, Canada.  >Comunicado oficial de la policía de Calgary [ https://youtu.be/lSHWya9SGnM ])

En Australia, Gloria Thomas Sam, una bebe de 9 meses murió de septicemia por complicaciones de un eccema tratado únicamente con remedios homeopáticos. El caso llegó al Tribunal Supremo Australiano en 2009.  Su padre, Thomas Sam fue condenado a 8 años de prisión, y se le prohibió de por vida la práctica de la homeopatía en Australia. Su esposa Manju fue condenada a 5 años.. “La arrogancia y soberbia del padre”—en palabras del juez, reportado por The Daily Telegraph—“ha costado la vida de su hija, pero por lo menos el homeópata Thomas Sam “aprendió la lección” y ahora ha puesto a su segundo hijo bajo atención médica.” (Fuente: >The Daily Telegraph, Australia. Sydney Morning Herald, Australia.  > http://www.news.com.au/national/ )

En inglaterra, 1974, Basil Brown, un naturalista fanático murió de cirrosis de hígado por su hábito de tomar jugo de zanahorias. Brown había llegado a tomar 4 litros diarios de tal jugo con su sobredosis habitual  de vitamina A.  (Fuente: "The Times" - Times 15 February 1974)  

La Brigada Anti-Vacunas

La misma posición es tomada por quienes se oponen a las inmunizaciones con historias no confirmadas de vacunas conteniendo dosis letales de mercurio o causando autismo, a pesar que después de numerosos estudios no se ha podido demostrar inequívocamente una relación causal.  La absurdidad de este argumento es demostrada cada año con millones de vidas infantiles salvadas, y puede ser rastreada diariamente por cualquiera con interés genuino por la salud infantil, con solamente chequear el inventario de casos de autismo o de muertes causadas por vacunas en: http://www.antivaccinebodycount.com/Anti-Vaccine_Body_Count/Home.html
    
Por cierto que los proponentes de las medicinas alternativas no mantienen el monopolio de creencias infundadas. Otro grupo, compuesto de aquellos quienes frente a una enfermedad, o cualquier otro infortunio, optan por llamar a Dios en lugar del médico, la ciencia, o el sentido común, es el foco de mi  próxima nota: “Cuando se llama a Dios en lugar del médico”.

Saturday, May 30, 2015

Abiertamente Secular



Gracias amigos por expresar,  pública y privadamente, sus “me gusta” por esta nueva portada de mi FaceBook, que tiene en esta instancia un significado especial.

Como todos han notado, la imagen reproduce una escena—en realidad, dos escenas…—de los frescos de la Capilla Sixtina, combinadas para representar mi comprensión del universo que habito.

La imagen original es “La Creación del Adán” donde se muestra a Dios dando vida al primer hombre.  En mi versión, Dios ha sido reemplazado con la imagen de la “Sibila de Cumas”, profetisa mitológica capaz de conocer el futuro.


En la Eneida de Virgilio, la Sibila de Cumas guió por el Hades a Eneas, el príncipe troyano quien buscaba reencontrarse con su padre Anquises.

En la mitología griega, Hades es la sombría y tormentosa morada de los muertos donde terminaban todos los mortales.  En el Canto VI de la Eneida, Eneas consulta a la sibila, y esta lo ayuda a descender a los infiernos,  atravesando la Estigia hasta alcanzar los Campos Elíseos donde  encuentra a su padre, quien le revela su futuro y le señala cuales de las almas que por allí deambulan serán parte de su descendencia.

"Ibant obscuri sola sub nocte per umbram
perque domos Ditis uacuas et inania regna:
quale per incertam lunam sub luce maligna
est iter in siluis, ubi caeleum condidit umbra
Iuppiter, et rebus nox abstulit atra colorem."
 Jan Brueghel El Viejo - Eneas y la Sibil en el Submundo, 1630 
(http://www.metmuseum.org/collection/the-collection-online/search/435813)

"Iban oscuros por las sombras bajo la noche solitaria
y por las moradas vacías de Dite y los reinos inanes:
como el camino bajo una luz maligna que se adentra en los bosques
con una luna incierta, cuando ocultó Júpiter el cielo
con sombra y a las cosas robó su color la negra noche."

Cuenta la leyenda que la Sibila se presentó ante el rey romano Tarquinio el Soberbio como una mujer muy anciana y le ofreció nueve libros a un precio extremadamente alto. Cuando Tarquino se negó pensando en conseguirlos más baratos, la sibila destruyó tres de los libros y le ofreció los seis restantes al mismo precio que al principio; Tarquinio volvió a negarse, y ella destruyó otros tres. Ante el temor de que desaparecieran todos, el rey aceptó comprar los tres últimos pero pagó por ellos el precio que la sibila había pedido por los nueve.
Estos tres libros llamados Libros Sibilinos, mantenidos en el templo de Júpiter,  eran consultados por los romanos del siglo II a.C. En situaciones de crisis los libros eran consultados para ver si había una profecía que pudiera aplicarse a la situación del momento.  En 83 a.C. el fuego destruyó los originales y debió armarse una nueva colección que no pudo llegar hasta nuestros días porque en el año 405 el general romano Estilicón, ordenó su destrucción.

En mi libre interpretación, el libro, como repositorio de conocimientos mas que como narración de lo absurdo, es el símbolo de progreso humano en este mundo natural, que no debe despreciarse en beneficio de una felicidad ilusoria en otro mundo que no existe.

En esta imagen combinada, yo he encontrado una metáfora visual de quienes declarándose “Abiertamente Seculares”, celebraron por primera vez el pasado Abril 23, el Día de Ser Abiertamente Secular.

Dado que la histórica discriminación contra la gente secular es incontrolada—y tal vez incontrolable—La Coalición Abiertamente Secular (Openly Secular), se ha impuesto la misión de eliminar la discriminación y aumentar la aceptación exhortando a las personas seculares—incluyendo humanistas,  librepensadores, agnósticos, ateos, y personas no religiosas—a que sean abiertas sobre sus creencias.
 Por este tipo de discriminación hay adolescentes sin hogar por haber sido echados de sus casas; hay jóvenes activistas amenazados de muerte; y hay  personas que han perdido amigos (de lo que puedo atestiguar personalmente), familia, y compañeros de trabajo solamente  por  no mantener las mismas creencias.
 
Como la Coalición Abiertamente Secular, yo creo que todas las personas deben gozar de la libertad de vivir abiertamente su verdad. “Si no podemos expresar lo que somos, por cualquier motivo, no podemos vivir plenamente una vida auténtica."

Lamentablemente, esta es una experiencia común para muchas personas que ocultan, y  en algunos casos tienen que mentir acerca de sus creencias seculares.  Optar por no afiliarse a una institución o creencia religiosa, es cada vez más normal, pero expresar duda o incredulidad de la existencia de dios, dioses, o fenómenos sobrenaturales sigue siendo un tabú, e inaceptable para la mayoría de las personas.  Para quien se reconoce como secular, o laico, el silencio los hace cómplices y mantiene el statu quo.

En el mismo sentido del humanismo secular, creo en una realidad humana con una ética propia, junto con la interpretación racional de los fenómenos naturales; creo en el método científico descartando las explicaciones sobrenaturales sobre el origen del universo y de la humanidad; creo en la aplicación de la ciencia y la tecnología para mejorar la condición humana; y me adhiero a Mario Bunge en ver  en el humanismo secular una preocupación genuina por la totalidad de la humanidad. 

Algunos de mis escritos pintan el mundo que imagino, uno donde se pueda ser laico, o agnóstico, sin tener que pagar el precio emocional de perder el aprecio de amigos o familiares; donde las comunidades puedan mantenerse integras y sin quebrantos cuando uno de sus miembros se aleje de la religión u otras creencias súper naturales.

>>”It was, of course, a lie what you read about my religious convictions, a lie which is being systematically repeated. I do not believe in a personal God and I have never denied this but have expressed it clearly. If something is in me which can be called religious then it is the unbounded admiration for the structure of the world so far as our science can reveal it.”<<
-- Albert Einstein, 1954, from Albert Einstein: The Human Side, edited by Helen Dukas and Banesh Hoffman, Princeton University Press
 >>”Fue, por supuesto, una mentira lo que leíste sobre mis convicciones religiosas, una mentira que está siendo repetida sistemáticamente. Yo no creo en un Dios personal y nunca lo he negado sino que lo he expresado claramente.  Si hay algo en mí que podría llamarse religioso, entonces es mi ilimitada admiración por la estructura del mundo como hasta ahora nuestra ciencia la puede revelar.”<<
-- Albert Einstein, 1954, en Albert Einstein: The Human Side (Albertt Einstein: El Lado Humano, editado po Helen Dukas y Banesh Hoffman, Princeton University Press.

Tuesday, May 26, 2015

Lo Natural y lo Artificial (O el Caso que Nada es Artificial)



 
En nuestro lenguaje coloquial, especialmente hablando de medicinas y alimentación, es muy común referirnos a lo “natural” y lo “artificial” como si fueran cosas diferentes y antagónicas.
 
Para clarificar y establecer el contexto inequívoco para todo lo que viene de estas reflexiones, me obligo a repasar la historia de lo que se significa con el término “artificial”, de uso relativamente reciente en nuestro lenguaje.  

Etimológicamente, “artificial” no significa anti-natural como a menudo se interpreta, sino que significa “del, o, perteneciente al arte”, donde “arte” es la habilidad o destreza resultante del aprendizaje y la práctica.  Hoy sin embargo, usamos “artificial” para indicar la anti-naturalidad, mala calidad, ineficacia, o falsedad de algo.  En contraste, todo lo natural es bueno, como en la sentencia de su creador: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.” (Génesis 1:31)


Pero en tiempos antiguos, lo “artificial” era considerado mejor que lo “natural”. Comer carne cocinada al fuego era mejor que comerla cruda, y comer pan era mejor que mascar semillas de trigo.  Vivir en una choza era mejor que vivir en una cueva; una espada mejor que un garrote; y el lino y la seda eran mucho mejor que hojas de higuera o cueros de oso mal curtido.

Durante los últimos 300 años, el término “artificial” ha ido cambiando su significado para significar “hecho por el hombre”, “contra la naturaleza divinamente creada”,  “falso”, “barato”, “perjudicial”, “anti-natural”… acelerado por las tendencias al “naturismo”,  los “alimentos orgánicos”, y  las abusivas licencias lingüísticas de publicistas y mercadólogos.

De a poco, se nos ha ido condicionando a creer que un tomate “orgánico” cultivado bajo control Divino, es mejor que uno cultivado con fertilizantes, y que un par de sandalias huichol son mejores que un par de zapatillas Nike.  ¿Qué es mejor:  una dosis de vacuna Salk “artificial” contra la poliomielitis hecha por el hombre con  poliovirus inactivados… o una infección directa del poliovirus “natural” aparecido en el Sexto Día de la Creación? 

Esta visión ignora dos inevitables realidades: primero, que mientras muchas sustancias divinamente “naturales” son perjudiciales y hasta letales, otras tantas sustancias “artificiales” son beneficiosas, o hechas beneficiosas por la mano del hombre. Y segundo, que en virtud de ser parte de la Naturaleza, todo, absolutamente todo lo creado y construido por el ser humano, es tan natural como un nido de hornero, una torre de termitas spinifex, las varillas usadas por algunos chimpancés para cazar hormigas, o el látex del siringa (Hevea brasiliensis) con el que los aztecas construían  las pelotas de ulama. 


Hay una contradicción ocultada por inconveniente en el pensamiento de quienes, mientras  “aman la Naturaleza” y su Creador, denigran las “artificialidades” con las que el hombre arruina el mundo natural.  Tal contradicción se oculta bajo el uso indebido del lenguaje, con palabras que sugieren que las creaciones humanas no son parte de la Naturaleza.  Así se puede expresar desprecio por un dique construido por el hombre y admiración por uno construido por castores, en un marco de flagrante falacia naturalista. 

El verdadero problema de este artificioso dilema de lo natural vs lo artificial, es cuando el fanatismo y la ausencia de pensamiento crítico lo lleva a los extremos haciendo de lo simple y controlable algo incomprensible y peligroso.

Confío en que todos convendrán que el hombre no es perfecto, y que sus obras no son perfectas. Personalmente, me inclino además a creer—hasta encontrar evidencias que demuestren lo contrario—que la Naturaleza de la que todos somos parte, tampoco es perfecta, ni tan buena como lo manifiesta su pretendido “inteligente” Creador.
   


“Padecemos —Escribió Baruch Spinoza— en la medida en que somos una parte
de la naturaleza que no puede concebirse por sí sola, sin las demás partes.” (…) “es imposible  que el hombre no sea una parte de la naturaleza, y que no pueda sufrir otros cambios que los inteligibles en virtud de su sola naturaleza, y de los cuales sea causa adecuada.”      --B. Spinoza: Ética, IV, , IV, 2 , p. 291, IV, 4, p. 292